Proyecto Alumnos Ayudantes
¿Por qué hablar de los alumnos ayudantes? Considero que son un elemento que garantiza un buen clima dentro de un grupo, y basándonos en la idea de Lave y Wenger de las comunidades de práctica, puede ser un elemento que beneficie al buen clima de esa comunidad. Además, es un programa que puede aparecer en el plan de convivencia del centro, dentro del PEC. Por tanto, creo que es un buen tema que tratar en el blog.
Los alumnos ayudantes son estudiantes de la clase que son de confianza para sus compañeros, cuyo objetivo es observar el clima en la clase y tratar de prevenir los conflictos. Son considerados los apoyos de sus compañeros, y el hecho de que sea una figura cercana permite tener más seguridad a sus compañeros para contar con ellos (Usó et al., 2010).
Además, estos alumnos propician el diálogo, para que, en caso de conflicto, se trate de solucionar entre ellos mismos. Su objetivo en este caso será que los que tienen el dilema se pongan en el lugar del otro y que se entiendan para poder llegar a una solución. Por tanto, estos alumnos ayudantes necesitan una serie de habilidades y competencias sociales, como por ejemplo escucha activa, empatía o confidencialidad, así como una gran sensibilidad e inteligencia emocional (Barrio et al., 2011).
Asimismo, algunas de las funciones de estos alumnos es facilitar la integración e inclusión de todos los compañeros, detectar conflictos y analizarlos para tratar de solucionarlos, ayudar a los compañeros que estén en alguna situación complicada o con dificultades y promover un buen clima en el aula (Torrego, 2018).
Además, esta práctica, también les beneficia a los propios alumnos ayudantes. Esta actividad le permite mejorar su autoestima, ya que obtienen una responsabilidad, que es ayudar a sus amigos, y se consideran de utilidad. Como dicen Andrés y Barrios (2006), los alumnos que han sido alumnos ayudantes han tenido una experiencia positiva, porque sienten que han sido de utilidad para sus compañeros, sobre todo si estos se lo agradecían, por lo que les alegraba poder ayudarlos.
En cuanto a mi experiencia, que he sido alumno ayudante desde 1º ESO hasta 1º Bachillerato (ya que en segundo se eliminaba el programa). Creo que es una buena idea para implantar, aunque creo que en mi clase, la cual ha sido toda la ESO la misma, no ha hecho falta, ya que no había un mal ambiente ni ha habido ningún conflicto. Lo único que comentaba siempre es que éramos muy habladores.
En mi instituto, cada trimestre nos reuníamos todos los alumnos ayudantes del centro con las coordinadoras del proyecto para hablar todos del ambiente de nuestras respectivas aulas. Esto lo hacíamos, ya que al trabajar en equipo es más fácil comprender lo ocurrido y somos capaces de verlo desde diferentes puntos de vista, para facilitar la resolución (Quinquer, 2004).
BIBLIOGRAFÍA
Andrés, S., y Barrios, Á. (2006). El modelo de alumno ayudante a discusión: la opinión de los alumnos participantes y sus beneficiarios. Revista Electrónica de Investigación Psicoeducativa, 4(9), 311-332.
Barrio, C., Barrios, Á., Granizo, L., van der Meulen, K., Andrés, S., & Gutiérrez, H. (2011). Contribuyendo al bienestar emocional de los compañeros: evaluación del Programa Compañeros Ayudantes en un instituto madrileño. European Journal of Education and Psychology, 4(1), 5-17.
Quinquer, D. (2004). Estrategias metodológicas para enseñar y aprender ciencias sociales: interacción, cooperación y participación. Íber, 40, 7-22.
Torrego, J. C. (2018). La ayuda entre iguales para mejorar la convivencia escolar. Manual para mejorar la convivencia escolar. Narcea Ediciones.
Usó, I., Adrián, J. E., y Lidón, M. (2010). La convivencia en las aulas de secundaria: programas alumno ayudante y alumno mediador. Fòrum de Recerca, 15, 249-260.

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